


Las
aerolíneas siguen empeñadas en demostrar su compromiso total para alcanzar la
soñada meta de un sector mucho menos contaminante que el actual.
En esta ocasión, ha sido la lowcost inglesa Easyjet la que ha sorprendido a
propios y extraños con una nueva propuesta, que tampoco ha quedado exenta de
críticas.
La aerolínea ha firmado un contrato de
colaboración por 5 años con la firma textil Tailored Image,
ubicada en Irlanda del Norte, que será la encargada de la
fabricación de los uniformes para sus empleados.
Easyjet escogió la propuesta presentada por
los norirlandeses tras conocer su sistema de fabricación, el cual hace uso de
energías renovables y reduce en un -75% la huella de carbono.
Se calcula que Tailored Image precisará más de 500.000 botellas de
plástico al año, y a la conclusión del
contrato con la aerolínea habrá evitado que lleguen al mar aproximadamente
2.700.000 envases de este tipo.
Por otro
lado, Easyjet también ha aprovechado la ocasión para comunicar a los medios que
ha procedido a retirar de las cabinas de sus aviones 27 millones de elementos
plásticos de todo tipo.
La compañía estrenará un nuevo plan de
incentivos para mantener sus aeronaves libres de plástico, y se descontarán 50
céntimos de cada bebida si el pasajero hace uso de su propia taza reutilizable.
Tras casi 26 años operando, Easyjet ha logrado
reducir en 1/3 las emisiones de CO2 de sus aparatos, y
actualmente se encuentra trabajando con Airbus y
la estadounidense Wright
Electric para desarrollar un prototipo de
aeronave sostenible.
Pero como suele pasar desde hace ya algún
tiempo, cada vez que una compañía aérea presenta ideas novedosas como la
comentada, aparecen
de la nada un número muy importante de comentarios críticos,
muy discutibles tanto en la forma como en el fondo.
A pesar de que la aerolínea afirma haber
probado a finales de 2020 las nuevas telas con las que serán confeccionados sus
uniformes, desde
algunos sectores se ha insistido en la idea de que estos serán mucho menos
cómodos que los actuales.
Al parecer, se llevan comercializando desde
hace algún tiempo diversas prendas deportivas fabricadas a partir de plástico
reciclado.
Según sus usuarios, esta ropa es menos elástica y
mucho más rígida que la utilizada hasta ahora, y es más difícil
eliminar los olores que acumula a lo largo del día.
Algunos colectivos ecologistas han querido apuntar que
los empleados de Easyjet necesitarán lavar sus nuevos uniformes durante más
tiempo, lo
que al final es otra manera de perjudicar el medioambiente,
según su particular opinión.
Por último,
también se ha solicitado a la aerolínea que aclare qué tipo de pruebas se han
efectuado para garantizar que estas nuevas prendas que comenzarán a utilizarse, conservan el mismo grado de
baja inflamabilidad que las anteriores.
En nuestra opinión, aunque pueda tratarse de
un golpe de efecto mediático por parte de Easyjet, creemos que es bastante mejor
proponer e innovar que cruzarse de brazos y no hacer nada.
Tampoco pensamos que sea perjudicial mantener una
postura crítica, pero
cuando lo único que se hace es ejercer constantemente la controversia sin
llegar a ofertar en ningún momento otras alternativas, no se
está aportando nada positivo para ayudar a resolver el problema.




