


La reconocida marca de indumentaria local María
Cher dio un nuevo paso y desembarcó en los Estados Unidos, un
mercado al que apuntan todas las etiquetas de diseño. Con presencia
internacional en Chile, Uruguay y Paraguay, la firma creada por María
Cherñajovsky abrió dos locales en New York, además de un showroom para venta
mayorista y una web propia para la venta online.
Los dos primeros locales en
Manhattan se encuentran en barrios emblemáticos de una de las capitales de la
moda. El primero, que abrió en noviembre, se encuentra en West
Village, en la calle Bleecker y, el segundo, en la icónica Madison
Avenue. «Son puntos muy locales de la gente neoyorquina».
Pero, por qué la apuesta, en
este momento, en un mercado codiciado pero difícil.
«La decisión la pensamos de un
modo personal, como familia, ya que, además de socios, somos marido y mujer y
padres si estábamos dispuestos en este momento de la vida a empezar de nuevo
afuera en otro mercado», cuenta María Cherñajovsky en
charla con El
Cronista en sus oficinas en Palermo.
Además, cuenta la emprendedora
que también se consultó al equipo. «Les preguntamos si estaban dispuestos a
esto. Y dijimos por qué no animarse a expandirse con toda esta capacidad
creativa que tenemos gracias al capital humano súper talentoso que trabaja con
nosotros».
La marca ya tiene dos locales en Uruguay, dos en Chile y uno en
Paraguay, además de 25 locales propios y franquicias en al Argentina y, con
Estados Unidos, dan un salto a una vidriera mundial
muy importante que significa, en lo operativo, pensar una
colección totalmente nueva para ese mercado, más allá de un trabajo enorme de
posicionamiento de marca en un país donde «sos un desconocido con experiencia
pero uno más al fin».
«No hay un formula mágica de
por qué Estados Unidos. Lo que sí hay es una cuestión intuitiva de que había
llegado el momento de tomar un riesgo que estábamos
dispuestos a tomar en una apuesta que potencialmente tenga un impacto
significativo que justifique el esfuerzo grande de adaptar y construir marca en
cualquier otro territorio», suma Gabriel Brener, socio
y marido de María.
El empresario además señala que
este momento es particular «pospandémico y con un paradigma que está en cambio
no solo en la Argentina, sino en el mundo». Y, Estados Unidos reunía muchas
características para dar el salto.
«El Mercado Común Europeo es un
mercado común que tiene países divididos y la complejidad y desafío de cómo
estructurar una sociedad no es tan sencillo como los Estados Unidos, un mercado
que equipara en tamaño al europeo pero, en principio es un solo país y el país
que, en Occidente define la cultura del consumo», analiza Brener, quien además
cuenta que encontraron, en este momentos, buenas oportunidades de locación para
las tiendas en una New York que había quedado vacía en la pandemia cuando
muchos de sus habitantes se mudaron a Miami.
De hecho, la pareja ya trabaja
para ese mercado en una sociedad con la marca Chufy,
la marca de la influencer argentina reconocida internacionalmente, Sofía
Sánchez de Betak. Y el hub de esa empresa, que tiene solo venta mayorista y
online, está en la Argentina.
«Nos asociamos y hace cuatro años llevamos la marca juntos. De
esta manera ya conocíamos el mercado y también entendíamos la lógica de las
colecciones, de los showrooms», explica la empresaria.
De hecho, para
los Estados Unidos María Cher presentará colecciones hechas para ese país, no
solo por la estacionalidad sino también porque hay calidades costosas que se
pueden usar allá.
La firma produce en varios
países del mundo: en la Argentina, pero también en Turquía, India, Uruguay y
Portugal.
«Cada país se especializa en
alguna prenda de calidad. En la Argentina tenemos una muy buena confección de
sastrería, sedas, algodón que no es pima, tejidos y ciertos calzados», detalla
María, que explica que «al no ser estable la política industrial estamos con
conflictos productivos muy grandes y es necesario diversificar».




